No entiendo la preocupación máxima de los directores de campaña del Partido Popular que les llevó a no hablar de las medidas impopulares durante la campaña. Además tampoco me parece lógico el tener al pobre hombre metido en un armario (lujoso, eso sí) sin dejarle decir ni pío, me intriga saber cuánta culpa de esto tiene Jorge Moragas, un tipo que no hace ruido pero que si Soraya es la mano derecha del Presidente, él es la izquierda al formar parte de su gabinete más cercano. Digo que no entiendo su preocupación porque hiciera lo que hiciera la mayoría absoluta estaba más que garantizada al saber que el voto anti-socialista cultivado a lo largo de años de desprestigio y mal gobierno.

Desde su toma de posesión y juramentos varios, este gobierno ha demostrado en tiempo récord, que va a seguir tomando medidas de cara a la galería europea que mirando a sus propios ciudadanos: subida del IRPF, (otra) reformar laboral inminente y de Rajoy ‘ni flowers’ hasta finales de mes donde parece ser que responderá a alguna pregunta de la oposición con sus acostumbradas evasivas.

Algo que me sigue oliendo a campaña, o a estrategia de comunicación, es la subida de las pensiones. Por todos es sabido que los pensionistas son uno de los grandes baluartes del Partido Popular, por eso esta subida (que no es nada en realidad) les da un poco de aire entre sus fieles (algunos andan ya indignados, eso hay que contarlo). Cuando se empiecen a airear lo que en realidad quieren hacer con las pensiones y que empieza a ser un secreto a voces, otro gallo cantará.

Lo que más me indigna de todo es que Soraya, Vicepresidenta del Gobierno y su portavoz de cara a la opinión pública, se dedicó a seguir haciendo oposición del anterior gobierno durante la última rueda de prensa tras el Consejo de Ministros: “los de antes mintieron mucho y por eso tenemos que subir los impuestos” [y lo hago dos semanas después y lanzando datos de déficit para que cuele y los de ABC y El Mundo nos sigan llamando patriotas].

Re-asco.