Archives for category: Uncategorized

Hace unos años estaba metido entre el público tal y como están los chavales del vídeo. Yo pensaba que estaba siendo testigo de la historia, que pasados los años iba a poder decir que yo estuve allí, dándolo todo. Curioso como con el paso de los años me he dado cuenta de que a nadie le importa una mierda…

 

En 1956, vía Retronaout

Como cambia la cosa… 11 de la mañana, 1 de enero:

El terremoto de Lorca ha dejado nueve muertos. Leí esto en El País esta mañana:

Antonia murió pero salvó a sus dos hijos. La mujer caminaba por la calle Infante don Juan Manuel acompañada por su hijo y su hija, de uno y tres años, en el momento en que se desplomó un inmueble de seis plantas. El aluvión de cascotes enterró a Antonia, pero su instinto maternal salvó a sus dos pequeños, que guareció sobre su cuerpo.

Me ha emocionado por razones obvias. Muchas veces me han preguntado desde que nació Berta “¿cómo es ser padre?”. Siempre me quedo en blanco, se acumulan tantos recuerdos y sentimientos que es difícil expresarlos con palabras.

Quizá Antonia lo ha expresado mejor que nadie. De manera racional os diré que no valoro la vida de nadie más que la mía propia. Mi vida es la posesión más preciada que tengo y la disfruto a cada latido… Me da miedo la muerte. Por otro lado, las tripas se me han dicho cuando he leído la noticia sobre la muerte de Antonia que si llego a ser yo el que veo cómo se cae una tonelada de cascotes sobre mi bebé mi primer movimiento no va a ser el de preservar mi vida propia sino la de mi pequeña. Además, por alguna razón, estoy convencido de que Ana haría lo mismo, no me cabe duda.

Eso puede ser padre (entre otras cosas). Pérdida de razón. Amor incondicional. Cuidado y protección llevados al extremo de dar tu propia vida. Fuerte, ¿eh?

Esta es la segunda vez que inauguro este blog y ahora sé que no será la última.

Cuando lo cerré por primera vez, allá por 2008, pensé que eliminándolo ponía punto y final a una etapa en mi vida, que daba carpetazo a un diario que ya no tenía nada de interesante ya que había conseguido con creces su objetivo: plasmar mis opiniones, compartir mis gustos y alimentar mis pasiones. Tampoco negaré que había algo de aspiración a la fama digital un tanto naïf que hoy me resulta entrañable.

Esta primera entrada no tiene como objetivo contar cómo ha cambiado mi vida desde entonces (que lo ha hecho, y mucho) sino dejar constancia de que me enfrento a esta nueva etapa con ánimos renovados, que me mueve la ilusión y cierta responsabilidad ante la creciente cantidad de ignorancia y demagogia que nos contempla.

En esta lucha constante por la audiencia que intoxica cada vez más a Internet no siempre hay que sucumbir a la inmediatez, al copiar y pegar o al “actúa primero y pregunta después”. No encontrarás aquí enlaces a Facebook para que “Te guste”, peticiones de retuits ni optimización chabacana para conseguir adeptos que, por cuestiones del azar o la trampa, hagan clic en enlaces patrocinados y saquen a mi familia de pobre.

Esto es una isla desierta, un baúl donde pretendo archivar mis palabras cuidadosamente para que cuando vuelva sobre estas líneas dentro de unos años, no me den ganas de vomitar.

¿La temática? Espera y verás, ni te imaginas lo que me han cambiado los gustos en tan poco tiempo…

Comenzamos.